La falta de educación vial permite que varias personas confundan estos términos.
El fin de semana pasado a inmediaciones de la Aguilar Batres y 40 calle pude haber sido atropellado por un automóvil imprudentemente conducido por una persona de mediana edad quién transitaba a toda maquina en el carril derecho de la vía. La falta de paciencia de esta persona lo obligó a bocinarme estridentemente durante un minuto hasta que se cansó porque no podía hacerme a la orilla de la calle y menos hacia en medio ya que el tráfico estaba congestionado, imagino que ha de ser frustrante tener un auto modificado para correr y encontrarse con una vía llena de vehículos.
En fin, hago esta acotación para iniciar con este trabajo.
Cuando el Licenciado nos dejó esta tarea me opuse rotundamente debido a que creo que el término de “motoristas imprudentes” es muchas veces confundido con la tolerancia que debamos tener unos con otros. Al parecer a toda la gente se le olvida lo que se lee en esos libritos que venden en las afueras del Ministerio de Finanzas que se llaman “Reglamento de Tránsito” en el cual se estipula que el carril derecho es para el tránsito lento y las motocicletas. La falta de tolerancia hace pensar que quién ve las cosas desde su perspectiva crea que tiene la razón, cuando lo que se debe es analizar las cosas y tratarnos con respeto mutuo.
En muchas ocasiones se ve a varias personas conduciendo sus automóviles a altas velocidades y rebasando cuanto vehículo hay en la calzada con tal de llegar a su destino de una forma más rápida que la del vecino sin saber que pueden poner en peligro la vida de muchas personas, las estadísticas de accidentes son mayores de vehículos automotores que de motocicletas, siendo más peligroso el conducirse en vehículos de dos ruedas.
El hecho de conducirnos en moto nos da mucha libertad de movilidad en la calle pero al mismo tiempo los motoristas estamos concientes que un leve movimiento o un viento frontal puede derribarnos en cualquier instante y eso nos hace ser más concientes de cómo movilizarnos en la vía pública, muchas veces son los automovilistas quienes no respetan eso y creen que los dos carriles son autoritariamente para los carros.
El día en que aprendamos a convivir juntos; como humanos; como ciudadanos y por último como transeúntes, aprendamos a analizar el reglamento de tránsito y nos tengamos tolerancia disminuirán, talvez, los accidentes de tránsito. Esto será un avance no sólo para la movilidad en la vía pública sino también para la ciudadanía guatemalteca.
elPelón.
El fin de semana pasado a inmediaciones de la Aguilar Batres y 40 calle pude haber sido atropellado por un automóvil imprudentemente conducido por una persona de mediana edad quién transitaba a toda maquina en el carril derecho de la vía. La falta de paciencia de esta persona lo obligó a bocinarme estridentemente durante un minuto hasta que se cansó porque no podía hacerme a la orilla de la calle y menos hacia en medio ya que el tráfico estaba congestionado, imagino que ha de ser frustrante tener un auto modificado para correr y encontrarse con una vía llena de vehículos.
En fin, hago esta acotación para iniciar con este trabajo.
Cuando el Licenciado nos dejó esta tarea me opuse rotundamente debido a que creo que el término de “motoristas imprudentes” es muchas veces confundido con la tolerancia que debamos tener unos con otros. Al parecer a toda la gente se le olvida lo que se lee en esos libritos que venden en las afueras del Ministerio de Finanzas que se llaman “Reglamento de Tránsito” en el cual se estipula que el carril derecho es para el tránsito lento y las motocicletas. La falta de tolerancia hace pensar que quién ve las cosas desde su perspectiva crea que tiene la razón, cuando lo que se debe es analizar las cosas y tratarnos con respeto mutuo.
En muchas ocasiones se ve a varias personas conduciendo sus automóviles a altas velocidades y rebasando cuanto vehículo hay en la calzada con tal de llegar a su destino de una forma más rápida que la del vecino sin saber que pueden poner en peligro la vida de muchas personas, las estadísticas de accidentes son mayores de vehículos automotores que de motocicletas, siendo más peligroso el conducirse en vehículos de dos ruedas.
El hecho de conducirnos en moto nos da mucha libertad de movilidad en la calle pero al mismo tiempo los motoristas estamos concientes que un leve movimiento o un viento frontal puede derribarnos en cualquier instante y eso nos hace ser más concientes de cómo movilizarnos en la vía pública, muchas veces son los automovilistas quienes no respetan eso y creen que los dos carriles son autoritariamente para los carros.
El día en que aprendamos a convivir juntos; como humanos; como ciudadanos y por último como transeúntes, aprendamos a analizar el reglamento de tránsito y nos tengamos tolerancia disminuirán, talvez, los accidentes de tránsito. Esto será un avance no sólo para la movilidad en la vía pública sino también para la ciudadanía guatemalteca.
elPelón.